La clave para prevenir la corrosión en las cajas de metal radica en aislarlas del oxígeno y la humedad.
Las principales medidas para prevenir la corrosión incluyen:
protección mediante recubrimiento
Aplicar un recubrimiento protector sobre la superficie de la caja de metal —por ejemplo, un recubrimiento con aceite anticorrosivo— aísla físicamente la caja del aire y de la humedad.
Control del medio ambiente
Almacenar la lata en un entorno con una humedad relativa inferior al 50 % puede retrasar significativamente la corrosión.
Mantenimiento regular
Durante el uso diario, mantenga la lata limpia y seca: séquela inmediatamente después de usarla para evitar la acumulación de agua o el contacto con sustancias salinas o ácidas.